El duro ambiente social del siglo XVIII obligó a muchas madres a abandonar a sus hijos recién nacidos. A comienzos de siglo, se llegaron a encontrar cada año hasta mil niños abandonados en las calles de Londres. Afortunadamente, en 1739, y después de haber empleado diecisiete años recolectando fondos, el filántropo Thomas Coram logró fundar un hospicio para la protección y la educación de los niños maltratados y abandonados. Más [ ... ]




